Estos días estamos ocupados en viñedo con la poda en seco o poda de invierno, aprovechando que las cepas “duermen”, la savia deja de circular y el daño producido es mínimo.
Esta tarea se realiza una vez que las hojas del año anterior se han caído y antes de que nazcan nuevos brotes. ¿El propósito? Eliminar los sarmientos de la temporada previa y controlar y dirigir el crecimiento de la cepa de cara a la próxima campaña.
Como veis, mimamos el viñedo para ayudarle a cicatrizar y así evitar el riesgo de sufrir enfermedades de la madera que puedan afectar a la calidad y producción.
¡Todo sea por seguir elaborando nuestros “vinazos” Barco las Culebras con una uva extraordinaria!



